En el Domingo de Ramos el pueblo quiteño da la bienvenida a Jesucristo en una ceremonia en la que ramos de romero, laurel, eucalipto, flores entre otros son bendecidas y los fieles se las llevan de vuelta al hogar para colocarlas en un sitio especial. La procesión parte de la Basílica del Voto Nacional en medio de los olores y humos del incienso, donde los fieles, monjas, curas, cofradías, corean con fervor, quizás esperando el perdón de sus pecados. El despliegue de ornamentos hechos a base de palmas y que se juntan en el templo de San Francisco el Domingo de Ramos es la primera marca distintiva de la Semana Santa Quiteña.
La procesión de domingo de Ramos sale de la Basílica del Voto Nacional, termina en la Plaza de San Francisco, en este lugar, todos los participantes participarán de la Santa Eucaristía y se realizará la bendición de los ramos.


Al finalizar la procesión en la Plaza de San Francisco se celebra una misa campal y se bendicen los ramos.

Esta procesión recuerda la Pasión de Cristo. En el recorrido participan 12 andas con contenidos de pasajes bíblicos como la oración en el Huerto, La Corona de Espinas, El señor de la Columna, entre otros.
A lo largo del recorrido hay 12 andas con personajes de diferentes pasajes de la Pasión de Cristo

La Catedral Metropolitana de Quito, es el escenario del Arrastre de Caudas. Esta es una tradición del Imperio Romano, en la que el ejército rinde homenaje a un general caído en batalla. En esta ceremonia se cubría el cuerpo del general con un manto negro, y luego este manto se deslizaba por sobre todos los soldados, vestidos también de luto. Al pasar el manto del general sobre toda la tropa, se buscaba traspasar a los soldados el espíritu de fuerza y valentía del general muerto. La iglesia hace lo propio en honor a Jesús; y la capa da vuelta a la Catedral para que las virtudes del Jesucristo, muerto en la cruz, pasen a los fieles, Este es un rito con más de 400 años en la tradición Quiteña.

La Procesión inicia a las 11:00 en el barrio San Francisco, es la representación de los últimos días de Jesús, como personajes principales de esta actividad están las almas santas con sus turbantes de 3 a 5 metros de altura. El pingullero que acompaña con sonidos fúnebres a la procesión.
A las 15:00 se celebra la ceremonia de las 7 palabras, la iglesia está adornada con ramas de olivo y romero representando al monte calvario, al final de la ceremonia cuando Cristo ha muerto se lanzan camaretas y los diablos se toman la parroquia atemorizando a los asistentes.
Tras el rezo del Vía Crucis en la mañana, la comunidad religiosa de Quito tiene en su mente una sola cosa que es la gran procesión de viernes Santo que parte desde la iglesia de San Francisco. Se estima que en los últimos años han participado en la procesión, alrededor de 250.000 mil personas. La procesión dura hasta las tres de la tarde, hora de la muerte del Señor. El descendimiento se realiza a las seis de la tarde, hora en que finaliza el día para la comunidad judía.
Los cucuruchos, junto con las Verónicas, son personajes tradicionales que acompañan a Jesús del Gran Poder y a Virgen Dolorosa en este recorrido que inicia y termina en San Francisco y que recorre buena parte del Centro Histórico de Quito.
Los Cucuruchos simbolizan a los penitentes que, vestidos de morado, muestran su arrepentimiento y su voluntad de cambio y desean reivindicarse y comenzar una vida libre de pecados; las Verónicas son la representación de la mujer valerosa que se abrió paso en él, para limpiar con un paño el sudor y la sangre del rostro de Jesús que en aquella tela habría quedado milagrosamente grabado el Santo Rostro. El paño de la Verónica sería una de las reliquias que se consideran vera icon; o sea, verdaderas imágenes de Cristo. En Quito, las Verónicas también visten de morado y llevan el rostro cubierto con un velo negro
La procesión finaliza a las tres de la tarde aproximadamente, la hora de la muerte de Señor, y el descendimiento se realiza a las seis de la tarde, la hora en que termina el día para los judíos. En muchas iglesias existe la ceremonia de las Siete Palabras y la impresionante ceremonia del descendimiento en la que el sacerdote, desde el púlpito, narra cómo las santas mujeres y un grupo de Apóstoles se encargó de dar sepultura a Cristo.

Esta procesión no es masiva, sino tiene el significado más de barrio, donde participan los Nazarenos cuyo atuendo es una túnica con capucha que cubre casi todo el rostro de los personajes, y las Verónicas. Inicia en la Plaza de Santo Domingo el recorrido es por las calles: Rocafuerte, Salvador, Bolívar, Montúfar, Pereira, Flores, Sucre, García Moreno, Rocafuerte y retorna a la Plaza de Santo Domingo.

Esta procesión es muy significativa, ya que es el siguiente paso después de la pasión de Cristo, quedarse en el Viernes Santo es quedarse a mitad del camino, el itinerario espiritual de los católicos termina con el gran Domingo de Resurrección del Señor, este es el sentido de la procesión de la soledad de María, el pueblo Cristiano camina junto a la Madre de Dios pero para encontrarse con su Hijo, con el salvador ya resucitado en vida y esperanza por tanto la procesión de la Soledad de María no es de luto, es una procesión de Esperanza de alegría de preparación para las fiestas de la Pascua (paso) de la muerte corporal a la vida en el espíritu.
El recorrido es por las calles Junín (Plaza de San Marcos), Montufar, Chile, Av. Pichincha, Inclana, Silva,Texeira, Jijón y Junin.


“Gloria, gloria, gloria”, repite el sacerdote en una misa sombría porque Jesús resucitó, en la plaza central se prende una chamiza que representa el infierno, al oír estas palabras los diablos salen despavoridos hacia el fuego, esto representa que el bien triunfó sobre el mal.
